Se propuso llegar al 6% del PBI para educación pero no está ni a la mitad ¿A qué se debe este estancamiento?
Tanto el acuerdo nacional como el PEN han fijado como meta que el Perú invierta 6% de su PBI en educación. No es un número arbitrario sino el promedio de lo que invierten los países desarrollados en su sector educativo. Y es una aspiración nacional puesto que el Perú gasta más o menos 3% de su PBI en el sector educativo. Si bien es cierto que para mejorar la calidad y la cobertura de la educativa en el país no es solo un tema de recursos, también es cuestión de políticas y leyes, e incentivos apropiados; también es cierto que por más que se hagan buenas leyes pero si no hay los recursos financieros que acompañen el esfuerzo al mismo ritmo, se pueden caer muy buenas iniciativas.
Chile cuenta con el portal web Futuro Laboral, un observatorio de carreras técnicas y profesionales que brinda información actualizada sobre estas. ¿Podemos contar con un observatorio similar?
La verdad no. Lo que se necesita es voluntad política y deseos de hacer las cosas y sobre todo presupuesto. Cuesta hacerlo pero es un costo que cualquier programa público podría atender, sobre todo por la importancia que tiene un sistema como este.
¿Qué papel cumple el Estado para mejorar el nivel de las universidades públicas peruanas?
Este momentos en el Perú lo que más se necesita y hace tiempo se debió haber implementado, es el tema de la acreditación de la calidad de la educación superior, tanto en universidades como en institutos, porque estamos en una economía de mercado, eso es una realidad en todo el mundo, y creo que es un modelo que tiene virtudes saltan a la vista, en el caso de lo que ha estado pasando con el crecimiento económico en el país. Pero en un terreno como el de la educación la economía de mercado tiene que estar acompañada de una muy buena regulación por parte del Estado que garantice que la calidad suceda y que cuando los jóvenes y sus familias decidan invertir en una carrera universitaria que va a durar cinco, seis o siete años, sea una apuesta informada y que tenga una calidad garantizada. Entonces allí el rol que le toca cumplir al Estado es, por un lado, establecer bien estos sistemas de acreditación de la calidad por el cual todas las carreras y todas las universidades deberían pasar, para que no haya estas distorsiones o llamadas estafas.
¿La acreditación debe ser obligatoria para todas las instituciones de educación superior?
Sí, o por lo menos establecer un sistema de incentivos, como lo llaman los economistas, de estímulos que hagan una diferencia. Por ejemplo, en otros países se amarra el tema de la acreditación al tema del acceso al crédito educativo. En Chile, ustedes saben, tanto universidades privadas como públicas cobran por los derechos de enseñanza. Entonces los jóvenes que no pueden pagar los derechos de enseñanza por venir de hogares de escasos recursos, como pueden estudiar, ellos acceden a un crédito educativo garantizado por el Estado que empiezan a pagar una vez que son profesionales. ¿Cómo hace el Estado para garantizar que esos recursos que van a darle a esos jóvenes para que puedan estudiar no se vayan a un saco vacío, a una formación que después no vaya a tener demanda en el mercado laboral? El Estado da esos recursos siempre y cuando esa universidad esté acreditada.
¿Qué opina de la Ley 28518 referente a las prácticas profesionales?
Por un lado me parece muy burocrático todo el sistema que establece la legislación del Ministerio del Trabajo que hace engorroso para las empresas e instituciones en general todo el sistema de las prácticas. Si ahí las empresas están dando la oportunidad a los jóvenes de ver cómo son las cosas en el mundo real, y lo vinculen a lo que están aprendiendo en la universidad, las empresas deberían tener las facilidades para hacer ese proceso. Y, en ese sentido, todos estos procesos burocráticos deberían simplificarse.
Muchas universidades públicas no cuentan con una adecuada bolsa de trabajo, ¿qué debe hacer el Estado?
Como mínimo lo primero que debe hacer el Estado en sus primeros niveles es canalizar todas sus vacantes, sus necesidades de contratación a través de bolsas de trabajo transparentes, donde sea claro que se gana los concursos de plazas por méritos, notas, desempeño; y esto se debe difundir a lo largo y ancho del país.
¿Cómo puede contribuir la sociedad civil para que el quinto objetivo estratégico del PEN se cumpla?
Bueno, esta entrevista ya es un primer gran paso. Los felicito por las iniciativas y página web que tienen. Porque estos temas de la educación superior que a veces son difíciles ponerlos en la agenda nacional, en los titulares de los periódicos, en los noticieros, porque es un tema técnico que así nomás no son sensacionalistas, y por tanto, los medios de comunicación no siempre le dan la debida importancia; tiene que haber allí una alianza implícita entre organizaciones de la sociedad civil. Porque los padres de familia no se pueden organizar tan fácilmente para reclamar, exigir algunas cosas en las universidades. Tienen que ser los jóvenes mismos quienes tienen que asumir el liderazgo como es el caso de ustedes, para que después exijan a los políticos y los funcionarios que se tomen las medidas y se hagan las reformas y las políticas necesarias.

